martes, febrero 2

esconbites

en un país lejano
en una ciudad multitudinaria
hay un barrio turístico
donde alguien
ahora mismo
prende una computadora
la oscuridad natural
se ilumina de artificio

ignora lo que tipea
no importa, dice
(en realidad no lo sabe)

luego,
esconde este poema en un bite
¿quién lo encontrará en mil años?

domingo, enero 31

atletismo cítrico

un hombre
corre
por el parque
bordea
el lago
sus piernas se mueven
autómatas
y en el pecho siente
todo naranja

sábado, enero 30

de poesías luxadas

de otra vida me vendrá esa idea
de escribir poesías
del parto súbito
del exilio placentario
de un sueño de aguas tibias
de células aceleradas
de migraciones calculadas
de las expectativas de la abuela
del horóscopo de las reinas puneñas
del debate genérico y nominal
de saber que vendría al mundo un 26
del primer grito de la familia
de aquella época donde todo aún estaba por llegar


detalles
del húmedo calor de donde salí
al húmedo calor a donde llegué

viernes, enero 29

de vuelta

venga el viernes a mis ojos
venga el viento que traerá el sábado
vengan las horas de las madrugadas que gotean
que gotean
hasta el piso donde algunos fingen
que duermen
como si estuvieran durmiedo
como si no me diera cuenta que fingen

venga el viento que se quedó soplando
en otros cuartos con otros cuerpos
y que ahora
ahora
son otros los que se andan disfrazando
porque los actores
bien saben que abajo del escenario
son simples
actores
no como ellos
que se vengan de la soledad
miran para el costado
y de verdad se tienen,
no como ellos que se
vengan
no como ellos que se
aman
en sueños

venga el viento de las estrellas acopladas
los ritos de seducción, los ensayos frente al lavabo,
las palabras que sobran pero hacen
tanta falta, como si al final fueran los
dedos formando fila para bordear
el precipicio,
mirá
hacen como si se cayeran
hasta tu ombligo nunca antes
tan redondo
y yo sin saber
si hago bien
si hago mal
los rescato y ellos me miran
perplejos

venga la música con vida propia
los pilones de ropa
se parecen a una cadena montañosa de algodón
policrómico
dibujando un camino
laberíntico
hasta las sábanas
que ondulan
a pesar de que el viento
al final no sopla
tanto, no sopla
nada

al final
es mucho más el deseo
que la situación
que cualquiera imaginaría
sobre el colchón

sábado, enero 23

quisiera ser boliviano

quisiera ser boliviano
quisiera mirar hacia abajo
y en lugar de pies, encontrar raíces
mirar hacia el costado y
dar con hermanos
que piensan y huelen
como hermanos felices

quisiera ser uruguayo
cantar couples a viva voz
vivir en un rincón del mundo
haciendo equilibrio sobre un tablao
y aunque más no sea
pintarme la cara
para nunca dejar de saber quién soy

viernes, enero 22

también yo

no será como aquellas veces pero bueno
hay que entender el paso del viento
y cómo sopla
y al tiempo
todo vuelve a estar desordenado
pero busco y no encuentro

será posible,
¿dónde será que dejé aquellas tardes
de ventanas abiertas y
de huracanes epidérmicos?

es que
también yo...

martes, enero 12

arrimás

me vuelven las manos
me vuelve la sangre
el vapor, el sudor, el hambre
por escribir
letras sueltas
por escupir
palabras inestables

para que bailen
con el fondo negro
para que reflejen
con sus vestidos blancos

me giran los ojos
me gira la lengua
el olor, el color, la reina
que flota
y me provoca
que pasea
y me conversa

jueves, noviembre 5

aficionados

esa virtud que tienen mis ojos
para fotografiar algunos
recuerdos
para abrirlos y fijar en un click
para cerrarlos y mirar fijamente
a los ojos
a esos otros ojos
que vaya siempre uno a saber
si son o no también
tan aficionados a la fotografía
como los míos

miércoles, octubre 21

ambos

ambos se miran
necesitados
especulan con el aire prestado
se miran celestes
se palpan grises
en qué andarán pensando
entre contorsiones
humanas felinas
el dolor por tener que admitirse
de otra especie

martes, agosto 25

la incompletud de los cafés porteños

las ventanas ofrecen gente que pasa y mira
los mozos atentos, metódicos, discretos
el café caliente y su espuma fría
la incomprensible numeración de las mesas
la lectura solitaria del suplemento cocina
los libros, apuntes y poemas
la única rutina en pie de la viuda enlutada
la música a veces incomprensiblemente chillona
los espejos para dar la sensación de café antiguo
el armado de mesas, manteles y cubiertos para la cena
las lágrimas de la novia abandonada a su suerte
los teléfonos inalámbricos y los gritos extrovertidos
el aburrimiento de quien lleva la cuenta de las monedas
el tostado y la gaseosa del señor recién divorciado
y el saltamonte enojado por la falta de pelotero

lunes, agosto 24

correntadas

un viento sube por las escaleras
de éstos, nuestros huesos,
pasamanos de calcio
sube quete sube,
algo asoma por las ventanas
como correntadas umbilicales
hasta llegar a un remanso
saliva, lengua y paladar,
luz verde, carne roja
para convertirse al fin en aliento

viernes, agosto 21

terapéutica de olvido

dolor de neuronas
sequedad de pupilas

andar despertando a los instintos
a esta altura!

miércoles, agosto 19

postal

yo una vez te dejé durmiendo
en el 28 de Rayuela
y te pedí que acariciaras a la Maga por mí

te quise perder durante mil noches
te oí discutiendo con Gekrepten y Oliveira
te busqué por las calles de París

y mirá donde te vengo a encontrar, mirá
dulce postal amarilla
desparramada por el parqué

disfagia

una tos
un eructo
una mueca de asco
un espasmo diafragmático e inútil
un ardor que trepa hasta la garganta
una contorsión apenas disimulada

no fue suficiente
a fin de cuentas
me quedó la palabra atravesada

martes, agosto 18

dos caras

o más, no sé
porque miro y le sigo encontrando
como seis, ocho ojos

pero
mi parte más metódica me recuerda
que tiene apenas una
que yo dejo que se multiplique
todo el tiempo

domingo, agosto 9

sátira realista poético religiosa

se lo ve nervioso,
cansado, viejo
yendo y viniendo

mirándose al espejo
arreglándose la túnica

la víspera lo tiene inquieto
porque la multitud está ansiosa
y grita

sus ruegos
sus lamentos
su falta de trabajo
su fe convertida en espera
su gran colección de estampitas
si al menos el 7 de agosto comenzara la primavera

igual
no hay frío que pueda con la esperanza
o más bien la ilusión de tener con qué
llenar la panza, por eso
sus fanáticos feligreses desde hace noches
lo aguardan
con carpa, mate, galleta, reposera y manta

afuera casi son las doce,
hay miles esperando entrar,
él hace cálculos y mira al cielo,

pero duda que sus poderes
alcancen para tantos

y pensar que
ellos aún no saben que esta vez
el santo los va a desilusionar

sábado, agosto 8

estrabismo

tus dos ojos están alineados
bailan rítmicos y
se mueven a la par

pero sabé que a veces,
un mal movimiento o
una desatención,
no sé
y ahí nomás
puede pasar
que con uno fijamente me estés leyendo
y con el otro, sin notar la diferencia,
no hagas más que mirar
mi sombra

viernes, agosto 7

tengo razones para convertir un café cargado en un poema vacío

dispongo cortinas, palabras, colores
(es inútil, pero insisto en clasificar mi nostalgia en
códigos rojos, amarillos y naranjas)

pongo de fondo y en duda una vieja y hermosa canción
(¿te asusta mi guerra menos
que alto el fuego en mi corazón?)

decido sobre esto y aquello
(café para las ideas propias,
un té digestivo para las ajenas)

elijo un final entre tantos
(solo,
jugando con la cuchara y los paréntesis
mirando por la ventana
despidiendo al invierno
que se aleja
esta vez
ofendido)


reflexión final:
no, dejá, pago yo, como siempre.

viernes, julio 31

soy un poema

soy un poema de palabras trabadas
un poema que cuesta tanto escribir como ser leído
un poema inútil, caprichoso, desorganizado
un poema sinsentido

por eso cuando hablo prefiero hacerlo rápido,
para que casi noseentienda lo que digo y

ni bien me animo y me escribo
las palabras más bonitas se me escapan de los dedos,
saltan al vacío, como ideas escurridizas
y cuando me quiero disfrazar
con el lenguaje más hermoso del mundo
voy, busco una palabra mágica más abajo,
llego hasta un punto y una coma;
pero no la encuentro, de nuevo se ha ido.

y no me digas, ay-cómo-te-entiendo
porque me grafico un sonrisa
de
sólo
pensar
que alguien con tus ojos
alguna vez pueda comprenderme un poquito

y así,
queriéndome disfrazar de poema serio
descubrí que todo, todo, todo
puede ser dicho
de cualquier, cualquier, cualquier
manera para que alguien
termine siempre, siempre, siempre
creyendo entender algo

ahora me decís, ah, ya sé
pero no, no entendés

quizás.
algo, un punto.
algo. una coma,
y eso es casi nada

y no me faltará un lector presumido
que por querer ignorarme me termine desnudando
letra a letra, palabra a palabra
y a fin de cuentas no hará más que justificar mi existencia
por el sólo hecho de haberme perseguido hasta acá,
hasta esta palabra:
la palabra anzuelo


¿tus ojos se cansan al leerme?
entonces te voy a devolver al río donde no viven las poesías
para que flotes un rato
y luego te hundas

(a veces pienso que
me gustaría ser el poema que nadie puede leer
o ser aquél que sólo se puede leer a oscuras)

también puedo
salir con cualquier capricho poético,
volverme canilla y dejar gotear colores:
naranja
celeste
pero atención,

otras veces prefiero convertirme en un
vení, leeme
vengan, lean
o ser el poema más recordado del mundo

pero ante todo soy el poema donde
las alma no cambian
las mirada no ven
las palabra nunca dicen nada

nací con el sueño de alguna vez ser poesía
y al final soy una montón de palabras
asustadas como el primer día de clases,
formando filas,
formando estrofas

y a pesar de todo
ahora, ahora mismo,
hay dos ojos que me están leyendo,
¿los míos?
sí, los tuyos, te contesto.

porque sin tus ojos no existirían
ni mis letras, ni mis palabras
ni las rimas que alguna vez tuve

entonces quizás sea una poesía
microscópica y dormida;
amanezco sólo cuando alguien me mira

como sea,
sigo escribiendo con el azar del viento,
aprovecho la palabras que se le caen a los poetas
las junto del piso;
soy una poesía reciclada

y al final
soy mi última coma, mi último punto.
y al final, termino

lunes, julio 20

confesión con medias rojas

soltó palabras
dejó que se fueran
como cada año el otoño lo hace con las hojas
dejó que cayeran, que flamearan a su antojo
y resultó que la calle se fue tapando con hojas
secas

sopló verborragia,
ese viento de lo sincero hasta que
un recuerdo imprevisto, y además de hojas,
dejó caer una lágrima hasta el piso
y otra y el piso se cubrió de lágrimas
húmedas

la gota
trepó
lenta,

en silencio, como una mínima razón
por entre los zapatos y las medias rojas
llegó hasta las manos que saben escribir
los cuentos y los poemas entonces
soltó otras palabras

martes, julio 14

paradojal

frenarse
detener el tiempo
y verlo pasar